Crónica Periodística

"en vías de investigación,- Testigo clave: una condena a la impunidad"

Sinopsis de la Obra

“En Vías de Investigación” es quizás el relato más completo y rico de la Guerra Civil Salvadoreña, que duró toda la década de 1980 y mató a más de 75.000 personas, la gran mayoría de ellas civiles. La guerra fue una catástrofe nacional y los asesinatos y la tortura incontrolados fueron también un hito en la historia de los derechos humanos. Sus páginas relatan con terrorífico detalle no sólo la experiencia brutal vivida por Carlos Mauricio durante la guerra civil como víctima "desaparecida" y salvajemente torturada, sino también la historia política de la guerra en sí y, finalmente, sus impactantes y a veces inspiradoras consecuencias. Esas consecuencias vieron a altos oficiales responsables de masacres y torturas juzgados en tribunales civiles en los Estados Unidos por cargos de violación a los derechos humanos, y particularmente por su "responsabilidad de mando" en los crímenes de guerra. La convincente historia de Carlos René Mauricio no es sólo una historia de horror y violencia sin límites, sino también del triunfo del derecho internacional, que se encargó, por fin, de que los perpetradores de estos crímenes -poderosos por sí mismos en su propio país, y poderosos por su alianza con los Estados Unidos- fueran juzgados y castigados. En Vías de Investigación es una historia única del triunfo de la ley y la humanidad. Es un libro imprescindible.

Fragmento de Lectura

El lugar es oscuro. Frío. Húmedo. Aspiro el aire a encierro que recorre mis fosas nasales y me amilano aún más. Me cerca la muerte... Aquí nunca me encontrarán, pienso, y el recuerdo de mi familia me abruma de inmediato pues presiento que nunca más la volveré a ver... La oscuridad es absoluta y limita nuestra visión. Cuando nos acostumbramos a la penumbra distingo las siluetas de las personas y los objetos que hay alrededor. Recorremos un corto trecho y veo que al lado izquierdo hay varias celdas. Son pequeñísimas, solo cabe una persona. Los barrotes son metálicos y las puertas de acceso están protegidas por un candado, de manera que es posible mirar a su interior. Mientras caminamos despacio una mujer que yace al fondo de una de las celdas reconoce al muchacho de unos diecisiete años que camina delante de mí. Es blanca y está flaquísima y destrozada. Su pelo colocho y corto, la oscuridad del cuarto, y la rabia y la impotencia que me invaden, no me dejan ver más detalles. Con el alma hecha pedazos por el miedo nos detenemos apenas un momento y miro como saca los brazos delgados a través de los barrotes y lo atrae hacia sí: -Hijo, ¿hijo mío? -pregunta mientras le acaricia la cara, y lo toca como intentando recomponer las partes que la tortura salvaje y despiadada han destrozado sin misericordia- Hijo mío, hijo de mi alma, ¿cómo estás? -¡Mamá! ¡Mamá! -responde el muchacho y le aprieta las manos, desesperado, clamando a gritos por una ayuda que jamás recibirá. Y cuando lo veo, por alguna razón que no alcanzo a comprender y precisar, pienso que son familiares de Ramón Acosta. A la mujer se la ve completamente demacrada. Envejecida. Sé valiente, hijo- apremia- sé valiente; debes tener fuerzas-. Y él la escucha, absorto, callado, apenas con vida. Cuando la fila comienza a avanzar ella lo suelta por un momento y le entrega un pedazo de algo antes de separarse. Pan o queso, me parece. Después lo mira, enternecida, desolada, como si fuera la última vez, como si fuera la última, puta, y maldita vez… y él le devuelve la mirada, vacía, sin esperanza. Mientras lo veo, un sentimiento que nace desde lo más profundo de mis entrañas contrae todo mi cuerpo, y comienzo a llorar… Y entonces, y entonces… mientras camino hacia la muerte… desde aquí, desde aquí, desde las entrañas de este puto lugar donde me tienen convertido en una piltrafa me prometo que resistiré. Hasta el final. Porque los secuestrados por el régimen somos los buenos… porque no nos merecemos esto. Me prometo que sobreviviré… por mí, por todos… Por todos aquellos desgraciados que estuvieron aquí antes que mí… por aquellos que están ahora aquí conmigo… y por todos los que vendrán después… Me prometo que lucharé hasta el final, aunque sea lo último que haga…

Capítulo setenta y tres

Reconocimientos y Menciones

  • Obra Testimonial de Consulta: Citada en foros de derechos humanos y facultades de derecho

Reseñas

"El relato más completo y rico de la guerra civil salvadoreña. Una historia única sobre el triunfo de la ley y la humanidad. Un libro imprescindible"

— MARK DANNER.Journalist. The New Yorker y The New York Review of Books.

“Una memoria sobre el secuestro, la tortura, la desolación, y la supervivencia y la justicia, en las cárceles del régimen dictatorial salvadoreño. Un libro imprescindible que habla en nombre de todos aquellos que no sobrevivieron”

— CLARET VARGASSenior Staff Attorney, Center for Justice and Accountability, CJA.

“Un fascinante relato sobre la brutalidad de la guerra civil en El Salvador, la supervivencia y el triunfo de las víctimas, y el papel fundamental de la justicia en el proceso de cicatrización de las secuelas de la barbarie y la impunidad”

— BETH VAN SCHAACKEmbajadora especial de los EEUU para la justicia penal global

“En vías de investigación” retrata a un personaje en el límite: capturado, “desaparecido” y al borde de la muerte. Narrado de manera simple en apariencia, nos atrapa con palabras inquietantes que generan tenso desasosiego y sentimos la angustia que lo invade y el inaguantable sufrimiento de estar al borde de la muerte. Nos ensarta en la naturaleza de la injusticia, del terror, y nos invita a sumergirnos en la inhumanidad del autoritarismo despiadado de gobiernos sin escrúpulos”

— ARTURO ARIASNovelista y profesor guatemalteco, Beca Guggenheim 2020.

"Con descripciones íntimas y aterradoras que se intercalan desde el ser encadenado y alzado a una pared en una sala de tortura del régimen hasta la gratificante experiencia del juicio en Florida, “En Vías de Investigación” añade a la literatura las imágenes, los sonidos y olores de los peores asesinatos, secuestros y torturas de la década de 1980 en El Salvador, y un contexto histórico crucial para la justicia de las víctimas"

— SANDY COLIVEREx-directora Ejecutiva, Center for Justice and Accountability, CJA.

"Un testimonio conmovedor de lectura obligatoria que destaca que los responsables de tortura no están por encima de la ley. Un regalo extraordinario para la humanidad"

— KATHI ANDERSONDirectora ejecutiva y cofundadora de Sobrevivientes de Tortura, Internacional

"Una contribución de incalculable valor para la lucha contra la impunidad en El Salvador. Lleva las demandas de justicia desde un goteo silencioso hasta un diluvio tumultuoso"

— SHAWN ROBERTSFundadora y ex-directora legal, Center for Justice and Accountability, CJA

“Un estremecedor relato de captura, desaparición, tortura y liberación, y posterior lucha por la justicia, durante la aterradora época de las cárceles clandestinas en los sótanos de la policía nacional. Una recreación sobrecogedora del viaje al infierno de la tortura y de la muerte ejercida por poderosos jerarcas militares que dirigían el exterminio más brutal en absoluta impunidad”