Microficción semanal
SUEÑO AMERICANO
A veces, nadie nos cuenta el precio de la ausencia
“Partió hacia el norte a tentar a la suerte para que a su mujer e hijos nunca les faltara nada. Cuando volvió, tenían todo. Ella combatía sus horas de hastío con amantes furtivos. Y sus hijos, a falta de noray alguno donde atracar, navegaban perdidos en la ciénaga del vicio”