Crónicas urbanas: la memoria contra la piqueta del progreso

Cómo la crónica periodística rescata los testimonios de barrios enteros antes de ser arrasados por la especulación inmobiliaria.

La memoria contra la piqueta del progreso

Las ciudades modernas padecen una extraña forma de amnesia programada. Se derriban casonas centenarias para construir torres de cristal idénticas a las de cualquier otra metrópoli del mundo, borrando de un plumazo la historia afectiva de quienes habitaron esos muros.

La labor del cronista

Frente a la velocidad demoledora de la maquinaria urbana, el cronista actúa como un notario de lo efímero. Su tarea es entrevistar al zapatero de la esquina antes de que clausuren su taller; fotografiar el rótulo pintado a mano de la botica; transcribir las leyendas que aún se susurran en los zaguanes.

«Escribo para preservar aquello que el tiempo intenta borrar. Porque una ciudad sin memoria es apenas un conglomerado de cemento habitado por extraños.»